La era de Ruben Amorim como entrenador del AC Milan comenzó con una victoria por 2-0 ante el Torino de Ignazio Abate, un triunfo que les valió tres valiosos puntos y ofreció los primeros indicios claros de la nueva identidad de los Rossoneri. Bajo la atenta mirada del propietario Gerry Cardinale, el equipo demostró una clara evolución en su mentalidad y principios de juego, si bien también se evidenciaron algunos aspectos que aún necesitaban perfeccionarse. El nuevo esquema táctico, basado en un 3-4-2-1, funcionó principalmente gracias a la audaz construcción del juego desde atrás y al deseo del equipo de dominar la posesión. El AC Milan ya no despejaba el balón, asumiendo riesgos calculados en la salida y aprovechando eficazmente las amplitudes del campo.
Lo que funcionó
La clave estuvo en el desempeño de algunos jugadores: la extraordinaria actuación del joven Cissé, quien desplegó un juego lleno de personalidad y técnica, coronado con un hermoso gol inicial, sumada al impacto devastador de Rabiot. Tras entrar desde el banquillo junto a Modric, el francés rompió el empate, primero asistiendo al brillante jugador de 19 años y luego anotando su segundo gol en tan solo tres minutos.
También fueron positivos el aporte de Jashari para equilibrar el mediocampo, permitiendo que Musah se internara frecuentemente en el área, y el trabajo desinteresado de Gonçalo Ramos: el portugués, a pesar de ser marcado físicamente por Ismajli, luchó con determinación, asegurándose el protagonismo para sus compañeros y estando a punto de marcar en la segunda mitad.
Lo que no funcionó
En la primera parte, el equipo se mostró demasiado impreciso en los últimos 16 metros, generando solo un disparo a puerta a pesar de dominar la posesión con un 74%. La nota más discordante fue el flojo rendimiento de Loftus-Cheek, quien se mostró lento, fuera de ritmo y con dificultades en los espacios reducidos creados por la defensa del Granata. La estructura defensiva también mostró algunas fisuras, resultado de una asimilación incompleta de los mecanismos: las distancias entre los centrales (Gila y Pavlovic) y los mediocampistas (Chukwueze y Estupinan) no siempre fueron las adecuadas, lo que permitió al Torino realizar peligrosos contraataques.
Además, tras la ventaja de dos goles, se produjo un descenso en la concentración y la resistencia física, con una posesión que bajó al 42% en la segunda parte, lo que permitió a los locales acercarse al gol con Aboukhlal y luego recortar distancias en el minuto 93 con un golazo de Adams. Este lapsus de concentración confirma que aún hay que perfeccionar los mecanismos, pero las bases sentadas por Amorim para construir un Milan dinámico y camaleónico son decididamente prometedoras de cara al próximo debut en casa contra el Venezia.
CdS: LA NUEVA FILOSOFÍA DE RUBEN AMORIM YA ES VISIBLE
El nuevo equipo de Ruben Amorim, el Milan, quería y necesitaba comenzar la temporada con una victoria, y lo logró en el difícil terreno de juego del Torino de Ignazio Abate. Los Rossoneri ganaron 2-1, aunque los locales dejaron a su equipo muy desestabilizado en los últimos minutos.
Durante aproximadamente 75 minutos, el Milan se mostró seguro y exhibió el estilo de fútbol que poco a poco se está convirtiendo en el sello distintivo de Amorim. En la segunda mitad, el equipo marcó dos goles en un lapso de tiempo muy corto: Alphadjio Cissé abrió el marcador y, pocos minutos después, Adrien Rabiot amplió la ventaja de los visitantes.
Como señala Corriere della Sera, los principios fundamentales del nuevo entrenador ya quedaron patentes en el primer partido oficial: una línea defensiva alta, intensidad, fútbol ofensivo y una presión agresiva.
Por supuesto, esto es solo el principio. El Milan aún necesita mejorar en muchos aspectos de su juego, pero tras la revolución veraniega del club, empezar con tres puntos era de suma importancia.
Gerry Cardinale, presente en el partido, puede estar satisfecho con lo que vio. Las decisiones de Amorim dieron sus frutos, especialmente la confianza depositada en el joven Cissé, quien no solo marcó el primer gol de la temporada del equipo, sino que además realizó una actuación brillante en general.
Los cambios también fueron clave. En la segunda parte, especialmente tras la entrada de Luka Modric y Adrien Rabiot, Amorim aportó calidad y vitalidad al equipo, lo que finalmente ayudó al Milan a conseguir la victoria.
Ahora, con sus primeros tres puntos en la liga, los Rossoneri pueden prepararse con más tranquilidad para su primer partido en casa de la temporada. Este viernes, el equipo se enfrentará al Venezia en San Siro.
La fase final del mercado de fichajes está en pleno apogeo, por lo que los próximos días prometen ser muy ajetreados. El Milan continúa trabajando tanto en salidas como en posibles incorporaciones.
Sin embargo, la principal incógnita del club en el mercado de fichajes sigue siendo el futuro de Rafael Leao. El portugués está en venta, pero el Milan debe esperar una oferta que satisfaga tanto al club como al jugador.
Así pues, tras un comienzo exitoso sobre el terreno de juego, los Rossoneri afrontan una semana igualmente importante fuera de él.

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